Índice Aterogénico Alto Que Significa

¿Qué pasa si tengo el índice Aterogenico alto?

Utilidad del índice aterogénico en la predicción de enfermedad coronaria prematura | Clínica e Investigación en Arteriosclerosis Introducción En los países occidentales las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de discapacidad y mortalidad.

  1. El factor subyacente es la arteriosclerosis, una enfermedad crónica, relativamente benigna, silente durante décadas, que se manifiesta clínicamente por complicaciones trombóticas.
  2. Las manifestaciones clínicas de la cardiopatía isquémica son los síndromes coronarios agudos: infarto de miocardio, angina inestable y muerte súbita.

Como la mayoría de enfermedades cuya prevalencia aumenta con la edad, obedece a una patología compleja que depende de la interacción de factores genéticos y ambientales 1,2, La edad es el factor de riesgo más importante en la presentación y evolución de la enfermedad coronaria.

  • Más del 80% de las muertes coronarias se producen en mayores de 65 años.
  • En general se consideran prematuros los síndromes coronarios agudos antes de los 51 años en varones; para las mujeres esta edad se retrasa al menos 10 años, lo que aumenta su comorbilidad, implica diferentes factores de riesgo y empeora su pronóstico.

En Estados Unidos se calcula que la enfermedad prematura (en menores de 54 años) supone el 10% de la morbilidad coronaria y se le atribuye un coste anual superior a 133.000 millones de dólares. La presentación prematura de la enfermedad coronaria tiene implicaciones diagnósticas, terapéuticas y de salud pública; los pacientes prematuros se tratan más agresivamente, comportan mayor riesgo de reincidencia y tienen por delante un tiempo prolongado para la prevención secundaria.

  1. Aunque tradicionalmente se ha relacionado la enfermedad prematura con factores genéticos, todavía están mal definidos 3-6,
  2. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, España, con tasas ajustadas de mortalidad cardiovascular de 78,2 varones y 34,3 mujeres/100.000 habitantes, ocupa el penúltimo lugar de la Unión Europea, sólo por delante de Francia (60,4 varones y 23,9 mujeres).

Irlanda (215,8 varones y 100,8 mujeres) y Finlandia (213 varones y 94,8 mujeres) tienen la mayor mortalidad. Estos datos muestran un patrón norte-sur, en el que sorprende que Francia, con una dieta rica en grasas saturadas, tenga la menor mortalidad cardiovascular y baja prevalencia de obesidad, lo que se conoce como paradoja francesa 1,2,7,

  • Al menos desde 1975 la mortalidad cardiovascular en España sigue un patrón sur-norte, opuesto al de Europa, con una magnitud de variación del 50%.
  • Se trata de un patrón común a varias enfermedades crónicas (pulmonar obstructiva crónica, cáncer o cirrosis), con las que además comparte algunos factores de riesgo.

La provincia de Las Palmas ocupa sistemáticamente el primer puesto en mortalidad por cardiopatía isquémica. En el registro por provincias de Boix de 1998, las tasas ajustadas estándar por la población europea por 100.000 habitantes de Las Palmas eran de 164,42 varones y 75,30 mujeres; seguida por Tenerife (150,51 varones y 70,88 mujeres), Badajoz (112,53 varones y 50,78 mujeres) y Baleares (108,58 varones y 42,50 mujeres).

Por el contrario, Álava presentaba la menor mortalidad en mujeres (24,93 mujeres y 74,18 varones) y Soria en varones (66,85 varones y 38,98 mujeres). La razón de tasas entre máximo y mínimo resultantes, Las Palmas/Soria para varones, es 2,42; y Las Palmas/Álava, para mujeres, es 3,04. La persistencia de este patrón tras estratificar por edad sugiere la influencia de factores genéticos y ambientales, aunque no se pueda cuantificar la contribución de desigualdades en la distribución de recursos sanitarios, acceso a programas de prevención, turismo o agentes fisicoquímicos.

El patrón tiende a consolidarse basado en la tendencia a reducir la prevalencia y la mortalidad cardiovascular en el norte, mientras en las comunidades del sur, con menor nivel socioeconómico, aumentan el sedentarismo y la obesidad. La dieta en el sur contiene más calorías, grasas saturadas y sal, y es escasa en fruta y vino; dieta muy apartada del modelo mediterráneo tradicional.

En el caso de Canarias no podemos desestimar la influencia de la insularidad o el turismo 1,8-10, Numerosos estudios de prevención primaria y secundaria han demostrado la importancia de reducir los valores de colesterol plasmático, especialmente de las partículas de baja densidad o fracción LDL. Pese a que la distribución de valo res plasmáticos de LDL entre poblaciones sanas y enfermas se solapa bastante, la asociación entre la enfermedad cardiovascular y los valores de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (cLDL) está bien establecida.

Según el estudio de Quebec, la fracción HDL del colesterol resulta mejor marcador y posible objetivo terapéutico para varones de mediana edad. El índice aterogénico relaciona las concentraciones molares plasmáticas de triglicéridos y colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (cHDL) íntimamente ligados, y además es un indicador indirecto del tamaño de las partículas de cLDL 5,11-14,

Consideramos que la población de Las Palmas es una muestra homogénea, con las tasas de mortalidad coronaria más elevadas de España, ideal para estudiar la enfermedad, particularmente en su presentación prematura, donde algunos factores puedan tener mayor impacto. Nos propusimos estudiar la prevalencia de factores de riesgo en pacientes jóvenes y buscar elementos del perfil de lípidos que pudieran contribuir a caracterizar la variabilidad de la enfermedad coronaria.

Pacientes y método Analizamos los factores de riesgo y el perfil de lípidos en una serie de 951 varones canarios. Un total de 515 pacientes jóvenes con enfermedad coronaria documentada y menores de 51 años al inicio de la enfermedad, se compararon con 436 controles mayores de 56 años.

Dos cardiólogos entrevistaron y seleccionaron a los sujetos de la serie, preguntando sobre factores de riesgo cardiovascular antes del síndrome coronario agudo en pacientes y recogiendo datos demográficos, antropométricos, historia familiar de enfermedad coronaria, actividad física, indicadores psíquicos y tratamiento médico.

Se registraron datos electrocardiográficos (basales y de esfuerzo), así como variables angiográficas. Paralelamente, en la prueba de esfuerzo y en la consulta de urología se seleccionó a los sujetos del grupo control, también varones canarios y al menos 5 años mayores que los pacientes.

  1. Se descartó razonablemente enfermedad coronaria, mediante anamnesis, electrocardiograma basal y prueba de esfuerzo.
  2. La edad promedio de los pacientes era de 44 ± 6 años, y la de los controles, de 60 ± 13 años.
  3. Análisis de factores de riesgo Los criterios de inclusión para los pacientes fueron sexo masculino, edad al inicio de los síntomas inferior a 51 años, ser canario al menos hasta 2 generaciones, tener documentadas lesiones angiográficas o, en su defecto, haber presentado clínica, cambios electrocardiográficos y enzimáticos característicos de infarto de miocardio (10%).

Los datos se contrastaron con informes, historias clínicas y angiografías.

  • Antecedente familiar de enfermedad coronaria prematura: interrogamos sistemáticamente por la historia de enfermedad coronaria y su presentación prematura (varones menores de 51 y mujeres menores de 61 años) en familiares de primer grado a lo largo de 2 generaciones 4,12,13,
  • Consideramos diabéticos a los individuos en tratamiento antidiabético (dieta, antidiabéticos orales y/o insulina) y a los que presentaron una glucemia basal superior a 155 mg/dl 1,5,6,
  • Para clasificar la dislipoproteinemia seguimos criterios ATP III (valores de colesterol total igual o superior a 200 mg/dl, y/o triglicéridos igual o superior a 150 mg/dl) o estar en tratamiento hipolipemiante por historia de dislipemia 1,5,6,
  • Clasificamos como hipertensos a los sujetos con antecedente personal de hipertensión arterial o en tratamiento antihipertensivo 1,5,6,
  • Consideramos fumadores a los individuos que hubieran consumido tabaco asiduamente en los 6 meses previos al síndrome coronario o a su inclusión en el estudio 1,5,6,
  • Para definir la obesidad nos basamos en índices de masa corporal superiores a 30, y para el sobrepeso, superiores a 25 1,5,6,
  • Los datos de factores de riesgo de los pacientes proceden esencialmente del primer ingreso por un síndrome coronario agudo, aunque se actualizan en cada ingreso.
  • Métodos de laboratorio

Obtuvimos los perfiles de lípidos importando los datos de la base informatizada del laboratorio de bioquímica del hospital. En ella se recogen todas las determinaciones de bioquímica y hematología del Área Norte de Gran Canaria desde 1999. Seleccionamos el último perfil, y en su defecto retrocedimos hasta encontrar el más completo disponible. Análisis estadístico Para el análisis empleamos un paquete estadístico SPSS versión 10.0 para Windows (SPSS Inc. Chicago, Illinois). Consideramos significativas todas las comparaciones en las que se obtuvo una p < 0,05. Presentamos los datos categóricos como porcentajes y los continuos como medias (desviación estándar). Las frecuencias se analizaron con la prueba de la * 2 y las variables continuas, no paramétricas, con la U de Mann-Whitney. Resultados Del conjunto de nuestros datos destacan las diferencias en la edad entre pacientes y controles, que obedecen al diseño del estudio; un modelo atípico, que en lugar de emparejar pacientes y controles por edad, selecciona controles sanos que superen al menos en 5 años la edad de los pacientes, lo que contribuye a excluir razonablemente la posibilidad de enfermedad prematura en la población control. La diferencia de edad podría justificar también la mayor prevalencia de factores de riesgo asociados a la edad, especialmente hipertensión arterial y diabetes. En la tabla 1 se muestran las diferencias en la prevalencia de los factores de riesgo entre pacientes y controles. Los pacientes presentaron con mayor frecuencia antecedentes familiares de enfermedad coronaria prematura, tabaquismo y dislipemia. Sólo la hipertensión fue más prevalente entre los controles. Por último, la frecuencia de diabetes, de obesidad, de sobrepeso y la acumulación de factores de riesgo era similar en ambos grupos. Disponemos de datos de lípidos en el 95% de los sujetos, aunque resultaron incompletos en el 6%, básicamente cuando los valores de triglicéridos impidieron aplicar la fórmula de Friedwald. Los valores de colesterol total, cHDL y cLDL resultaron significativamente más bajos en los pacientes, pero los valores de triglicéridos eran más altos. Teóricamente el efecto del tratamiento con estatinas en la relación triglicéridos/cHDL es muy poco significativo. Calculamos un valor de referencia del índice aterogénico en base a los valores normales superiores del laboratorio para los triglicéridos (150 mg/ dl) y el inferior normal de cHDL (40 mg/dl); el índice aterogénico de 3,75 resultante se empleó como punto de corte. Más de la mitad de los pacientes y un tercio de los controles quedan por encima de este valor (53% pacientes y 32% controles; p < 0,001) (tabla 1). Las diferencias entre pacientes y controles abarcan todas las fracciones de lípidos, pero la frecuencia de tratamiento con estatinas en los pacientes introduce un sesgo: el 28% de los controles y el 83% de los pacientes estaban tratados con estatinas (p < 0,001). Aunque el índice aterogénico tiende a ser más alto en los sujetos tratados con estatinas, las diferencias sólo alcanzan significación estadística en los controles. El índice aterogénico que integra los principales elementos de la dislipoproteinemia se muestra relativamente independiente del tratamiento hipolipemiante y se correlaciona con las aterogénicas partículas pequeñas de cLDL. También analizamos la posible influencia del tratamiento con bloqueadores beta sobre el índice aterogénico, aunque las diferencias no alcanzaron significación estadística (fig.1). Figura 1. Valores medios del índice aterogénico en pacientes y controles en función del tratamiento con estatinas y con bloqueadores beta. El promedio del índice aterogénico de nuestros pacientes asciende a 5,34, frente a 4,01 en los controles (p < 0,001). La proporción de pacientes con índices muy altos es significativamente mayor (44% de los pacientes y 42% de los controles tuvieron índices superiores a 5,5; p < 0,013). Las manifestaciones clínicas se adelantaron casi 2 años en los pacientes con índices aterogénicos superiores a 5,5. Del mismo modo, los pacientes con antecedente familiar de enfermedad coronaria prematura eran un año menores que los que carecían del antecedente, y en los fumadores se apreciaba una tendencia. En los pacientes diabéticos la edad de presentación de la enfermedad se retrasaba más de un año, retraso atribuible a la protección derivada de los regímenes de prevención cardiovascular intensiva que incluyen antidiabéticos, antiagregantes plaquetarios, estatinas y antihipertensivos (tabla 2). En los pacientes el índice aterogénico se correlaciona con el sobrepeso, la diabetes y el síndrome metabólico, pero ninguna fracción de lípidos o índice resulta útil en la predicción de enfermedad multivaso o de reincidencia (datos no mostrados). Construimos un modelo de regresión logística para la predicción de enfermedad prematura ajustando por diabetes, obesidad, tabaquismo y 5 niveles categóricos de índice aterogénico (de 3,5 a 5,5). El modelo predice correctamente la enfermedad en el 74,3% de los pacientes normotensos a partir del antecedente familiar de enfermedad prematura (p odds ratio = 1,154-3,980), un índice aterogénico superior a 4 (p < 0,004; OR = 1,263-3,617) y dislipemia (p < 0,013; OR = 1,936-5,346). Cuando ajustamos el modelo para sujetos hipertensos, vuelve a seleccionar antecedente familiar de enfermedad prematura (p < 0,001; OR = 2,371-5,926), dislipemia (p < 0,002; OR = 1,303-3,345) e índice aterogénico superior a 4 (p < 0,001; OR = 1,321-2,921), pero su capacidad de predicción desciende al 64% (tabla 3). Discusión Numerosos factores genéticos y ambientales influyen en el riesgo cardiovascular, pero su contribución a la variabilidad de sus manifestaciones, más allá de los factores clásicos, está todavía por definir. Se han empleado numerosos valores e índices en busca de elementos importantes en la patogénesis, que contribuyan a predecir la enfermedad, su evolución o la respuesta terapéutica. Además, la carencia de una fuente de datos estable, exhaustiva y fiable de la morbilidad por enfermedades cardiovasculares en España dificulta su estudio 1,4,8, El tabaquismo, la dislipemia, la diabetes y la hipertensión son factores de riesgo clásicos que interactúan de forma multiplicativa entre sí y con otras variables, como historia familiar de enfermedad prematura, obesidad, sobrepeso o sedentarismo, determinando la extensión y la evolución de la enfermedad. A pesar de su juventud, hasta el 98% de nuestros pacientes y el 93% de los controles tienen al menos uno de los factores clásicos, tasa muy superior a la de la población canaria analizada en el estudio ENCA. Casi la mitad de los pacientes y un tercio de los controles tienen más de 2 factores mayores (47,7% de pacientes y 37,3% de controles), y la combinación más frecuente es de dislipemia y tabaquismo (63% de pacientes y 46% de controles; p < 0,001). A pesar de su juventud, la prevalencia de antecedente familiar de enfermedad prematura, diabetes e hipertensión de nuestra serie es superior a la publicada por E. Topol, de mayor edad. Nuestros hallazgos coinciden con las tesis de E. Topol y contradicen la extendida creencia de que con los factores de riesgo clásicos no se explica el 50% de los pacientes con complicaciones coronarias 4,5,14, La prevalencia de hipertensión arterial en Canarias se estima en torno al 24%, y con la edad aumenta hasta el 28,1% en Gran Canaria. En España la hipertensión arterial (cifras iguales o superiores a 140/90 mmHg) se ha relacionado con el 42% de las muertes anuales por cardiopatía isquémica en edades medias de la vida. Aunque la mitad de los pacientes (53%) son hipertensos, en nuestra serie la hipertensión es menos prevalente que en los controles en relación con su juventud. Tampoco podemos cuantificar la influencia de los frecuentes tratamientos con bloqueadores beta en los pacientes, solos o asociados con otros antihipertensivos (especialmente los que interfieren con el sistema renina-angiotensina-aldosterona) y antianginosos, que pueden contribuir a subestimar la verdadera prevalencia de la hipertensión arterial en nuestros pacientes 1,5,9,10,15,16, La evidencia de la asociación de las alteraciones cuantitativas en el metabolismo de las lipoproteínas con las enfermedades cardiovasculares está avalada por numerosos estudios experimentales y epidemiológicos, en los que el colesterol destaca como su principal responsable. En cambio, el papel de la hipertrigliceridemia continúa siendo objeto de controversia. El Plan de Salud de Canarias 1997-2001 presenta cifras de prevalencia de dislipemia del 20 al 25% (valores por encima de 250 mg/ dl), que aumentan hasta el 38-40% cuando se aplican criterios de ATP III (valores > 200 mg/dl). Su patrón de variación, según sexo y edad, coincide con el del resto de España y otros países. El mismo estudio comprobó que a partir de la cuarta década de la vida el perfil lipídico empeoraba en varones (basado en el incremento del colesterol total, el cLDL y los triglicéridos), cambios que en las mujeres aparecen después de la menopausia 8,9,12,15, A partir de la descripción de Gaziano, los triglicéridos recuperaron protagonismo, especialmente cuando se les relacionaba con el cHDL, como en el índice aterogénico. Se ha demostrado que los triglicéridos regulan diversas interacciones de las lipoproteínas, se correlacionan bien con las partículas aterogénicas pequeñas y densas de LDL, y participan en la esterificación, la transferencia y el remodelado del cHDL plasmático. Los valores plasmáticos de triglicéridos dependen de la actividad de la lipoproteinlipasa, que eleva los remanentes de quilomicrones y reduce los valores de HDL. La asociación entre el predominio de partículas aterogénicas de LDL, valores elevados de triglicéridos y bajos de HDL, convierte a la relación triglicéridos/HDL en un marcador útil del metabolismo anormal de los triglicéridos. El índice aterogénico se calcula fácilmente a partir de un perfil de lípidos. En nuestra serie tiene más valor predictivo que las fracciones de lípidos aisladas y su empleo reduce el sesgo que podrían introducir los potentes tratamientos hipolipemiantes actuales. La gran variabilidad de los valores plasmáticos de triglicéridos, el desconocimiento de su papel en la patogénesis y los resultados contradictorios han podido contribuir a la confusión sobre su utilidad 1,4,8,12,17,18, Nuestro estudio presenta varias limitaciones en la interpretación de sus resultados. Se basa en una sola determinación de lípidos en ayunas, por lo que la variabilidad de los valores plasmáticos de triglicéridos podría infravalorar su asociación. El análisis se limita a pacientes supervivientes de enfermedad coronaria prematura, lo que significa una selección de los individuos más sanos. Además, es posible que tras un síndrome coronario agudo y un ingreso hospitalario algunos pacientes pudieran modificar favorablemente la dieta, la actividad física y el estilo de vida, al menos inicialmente, lo que también contribuiría a mejorar la relación triglicéridos/HDL, subestimando su situación basal. El reducido número de mujeres con enfermedad coronaria prematura de la serie y la distorsión que introducían al evaluar parámetros muy influenciados por el sexo (especialmente la fracción HDL), nos ha obligado a excluirlas temporalmente del análisis. Al margen de posibles imprecisiones y de la variabilidad individual, el índice aterogénico en ayunas resulta un marcador muy útil en la predicción de la enfermedad coronaria prematura. Su potente asociación con la enfermedad sugiere una interacción metabólica entre los triglicéridos y las lipoproteínas ricas en éster de colesterol, independientemente de los hipolipemiantes. En resumen, la prevalencia de factores de riesgo clásicos en la población canaria es muy elevada, máxime tratándose de pacientes muy jóvenes. Menos del 2% de los pacientes carece de factores de riesgo. La combinación más frecuente incluye dislipemia y tabaquismo.

  1. El índice aterogénico, reflejo de los principales componentes del metabolismo de los lípidos, resulta una herramienta sencilla, asequible, muy útil y relativamente independiente de las estatinas, para detectar los individuos con mayor riesgo de presentar enfermedad coronaria prematura.
  2. Agradecimientos
  3. Todos los pacientes y controles colaboraron desinteresadamente en el proyecto, y les damos las gracias por ello.
You might be interested:  Que Significa Rmu En El Recibo De Luz

El estudio no hubiera sido posible sin el enorme esfuerzo y entusiasmo de las enfermeras de cardiología, particularmente Araceli Torres, Ana Álvarez-Rua, Charo Plaza, M.ª Teresa Henríquez, Loli Medina, Carmen Quintana y Laura Martí. También ha sido decisiva la participación de Juan Antonio Belón (Urología), Isabel Molina (Inmunología) y Francisco Morera (Informática) en la selección de controles, proceso de datos y tratamiento estadístico.

¿Qué significa tener alto el riesgo aterogénico?

¿Qué es el índice aterogénico? – El perfil de lípidos índice aterogénico está relacionado con las enfermedades del corazón, ya que es un estudio bastante útil que predice el riesgo de padecer alguna enfermedad cardiovascular derivada de los valores de colesterol.

Riesgo mínimo. Cuando el valor que se obtiene es menor a 3.5, las probabilidades de padecer alguna enfermedad cardiovascular es baja o casi nula.

Riesgo moderado. Si los valores se encuentran entre el rango de 3.51 a 4.5 sirven como alerta preventiva.

Riesgo máximo. Aquellos valores superiores a 4.51 se deben monitorear constantemente para disminuir la probabilidad de presentar una enfermedad o bien, controlarla.

Como te podrás dar cuenta para este análisis los valores normales varían de 4 puntos o menos, sin embargo, es necesario diferenciar los rangos determinados para ambos sexos:

¿Qué hacer para bajar el índice Aterogenico?

Untitled Document Rev Cubana Pediatr.2018;90(2) PRESENTACIÓN DE CASO Dieta aterogénica y alteración de los índices de riesgo cardiovascular Atherogenic diet and alteration of cardiovascular risk indexes Silvina Cuartas, María Pérez Torre Grupo Dislipidemias.

  • Institución privada, para la detección, prevención y tratamiento de las dislipidemias infantiles.
  • Buenos Aires, Argentina.
  • RESUMEN Introducción: una alimentación muy selectiva y poco variada durante la primera infancia, puede modificar seriamente los índices de riesgo cardiovascular, ante lo cual, la detección de la alteración lipídica es de suma importancia para promover e implementar el cambio de hábitos.

Caso clínico: se presenta una niña de 6 años con una dieta a base de alimentos industriales, a quien se le realizó un perfil lipídico, por considerar que la alimentación tan limitada que consumía era un factor de riesgo aterogénico. Esto permitió diagnosticar una marcada disminución del HDL-colesterol, hipertrigliceridemia y franca alteración de los índices de riesgo.

  1. Discusión: existe una relación directa entre la hipertrigliceridemia y el consumo de azúcares simples, presentes en las golosinas, postres o gaseosas.
  2. Además, las grasas saturadas e industriales (trans) son responsables de la disminución del colesterol HDL.
  3. Llamó la atención la contundencia que ejerció la alteración del laboratorio, sobre el accionar de los padres.

Luego de 6 meses de poner en práctica las indicaciones, los valores y los índices de riesgo se normalizaron. Conclusiones: se destaca la importancia de realizar un perfil lipídico en niños mayores de 2 años cuando se detecta el consumo de una dieta aterogénica, dado que el descenso de colesterol HDL tiene relación directa con la alimentación y el estilo de vida.

  1. Un valor inferior a 45 mg/dL es un factor de riesgo que puede ser modificado.
  2. Palabras clave: dieta aterogénica; dislipidemias; hipertrigliceridemia; riesgo cardiovascular.
  3. ABSTRACT Introduction: a very selective and little varied diet during early childhood can seriously modify the cardiovascular risk indexes, and because of that the detection of lipid alteration is very important to promote and implement the change of habits.

Clinical case: a 6-year-old girl was presented with a diet based on industrial foods. A lipid profile was made considering that the very limited diet she consumed was an atherogenic risk factor. This allowed diagnosing a marked decrease in HDL-cholesterol, hypertriglyceridemia and real alteration in the risk indexes.

  1. Discussion: there is a direct relation among hypertriglyceridemia and the consumption of simple sugars, which are present in sweets, desserts or sodas.
  2. In addition, saturated and industrial (trans) fats are responsible for lowering HDL cholesterol.
  3. It was significant the impact of the alteration in the laboratory results in the actions taken by the parents.
You might be interested:  Que Significa La Palabra B

After 6 months of putting the indications into practice, the values and risk indexes were normalized. Conclusions: it is highlighted the importance of performing a lipid profile in children older than 2 years when the consumption of an atherogenic diet is detected, since the decrease in HDL cholesterol is directly related to diet and lifestyle.

A value below 45 mg/dL is a risk factor that can be modified. Keywords: atherogenic diet; dyslipidemias; hypertriglyceridemia; cardiovascular risk. INTRODUCCIÓN Se denomina “dieta aterogénica” al tipo de alimentación posible de provocar aterogénesis (formación de placas de ateromas en la pared interna de las arterias), proceso directamente vinculado con la enfermedad coronaria.

Eso ocurre cuando existe un consumo alto de grasas saturadas, grasas industriales o transgénicas, azúcares simples e hidratos de carbono refinados, además de un bajo consumo de fibra.1 El objetivo de este trabajo es analizar cómo una dieta selectiva y francamente aterogénica durante la primera infancia, modificó seriamente los índices de riesgo cardiovasculares; además, destacar cómo la detección y la comprensión del problema por parte de la familia, permitió modificar el trastorno lipídico, mediante el aprendizaje y la incorporación de hábitos saludables.

  1. CASO CLÍNICO Se presenta una niña de 6 años, hija única, con peso adecuado para su edad (p snacks, jugos y gaseosas, con hábitos sedentarios, escaso consumo de frutas, verduras y agua.
  2. Dada a la marcada dificultad de los padres para ampliar las elecciones alimentarias de la niña, a pesar de las reiteradas explicaciones y recomendaciones, se decidió realizar un laboratorio de control, considerando como factor de riesgo, el consumo de una dieta aterogénica en forma sostenida, acorde con las indicaciones de la National Cholesterol Education Program (NCEP) del Committee on Nutrition de la American Academy of Pediatrics,2 Tras realizar el laboratorio, se observó un colesterol total (CT) y LDL-colesterol (LDLc) dentro de límites aceptables, con descenso marcado del colesterol HDL (HDLc) de 5,72 mmol/L (22 mg/dL), triglicéridos (TG) de 3,01 mmol/L (264 mg/dL) y un cálculo de colesterol no-HDL (no-HDLc) que fue de 42,9 mmol/L (165 mg/dL).

Todos los índices de riesgo aterogénico resultaron muy elevados: el índice CT/HDLc (o índice de Castelli) 8,5, el ratio o índice TG/HDLc fue 2, la relación LDLc/HDLc 5,9, mientras que el porcentaje de HDLc fue de 11,76 % ( tabla ). Se descartó la posibilidad de hipoalfalipoproteinemia familiar, dado que ambos padres presentaron valores lipídicos normales.

Se detalló la relación entre el consumo de azúcares y grasas trans, con el aumento de los triglicéridos, sumado al descenso del HDLc. Se explicó en detalles la alteración del perfil lipídico encontrado y el riesgo cardiovascular actual y futuro, de no mediar cambios. Se recomendó el consumo de pescado, frutas, verduras, granos enteros, frutos secos, semillas, fibra, agua, disminuir el consumo de harinas blancas y grasas saturadas.3 Además, se destacó la importancia derestringir y moderar el consumo de grasas saturadas, grasas trans, hidratos de carbono refinados y azúcares simples.2 Desde el inicio del tratamiento llamó la atención la contundencia que ejerció la alteración de los valores de laboratorio, sobre el accionar de los padres con relación a la alimentación.

Adoptaron una conducta mucho más firme ante la negativa de la niña de consumir ciertos alimentos, y decidieron evitar la compra de alimentos no convenientes, acciones que hasta el momento no habían podido poner en práctica, a pesar de las reiteradas indicaciones.

  1. Luego de 6 meses de implementar las indicaciones, se realizó un nuevo control de laboratorio, que resultó normal, al igual que los índices de riesgo cardiovascular ( tabla ).
  2. DISCUSIÓN La alimentación es uno de los aspectos relacionados con el estilo de vida de mayor influencia sobre la salud.3,4 La elevación de TG y el descenso de HDLc son dos factores que intervienen en la formación de las lesiones vasculares ateromatosas y en la patogenia de la arteriosclerosis.5 Además, esta dislipidemia es la asociación más frecuente en la práctica médica.

En este caso la hipertrigliceridemia fue provocada por los malos hábitos alimentarios, con ingesta excesiva de azúcares sencillos, con alto consumo de grasas saturadas y grasa industriales (trans), responsables, además, de la disminución del colesterol HDL.

Informe agencia.6 La bibliografía destaca la relación directa entre la hipertrigliceridemia y el consumo de azúcares simples, presentes en las golosinas, postres y gaseosas que contienen fructosa o jarabe de maíz de alta fructosa.7 Debido a que en estos productos se sustituyen las grasas saturadas de origen animal por grasas hidrogenadas (isómeros trans), que tienen efectos pro-aterogénicos, 2 el consumo frecuente de alimentos industriales o ultraprocesados contribuye al descenso del HDLc, aun en ausencia de obesidad.6 La elevación de los TG se considera un factor de riesgo cardiovascular, independiente de otros factores conocidos.3 El nivel recomendado en niños y adolescentes debe ser menor de 130 mg/dL, mientras que el colesterol HDL debe ser superior a 45 mg/dL.

Sin embargo, los valores dependen de la edad: para los menores de 10 años los niveles deseables deben estar por debajo de 75 mg/dL, entre 75 y 90 mg/dL se consideran limítrofes y ≥ 100 mg/dL elevados.2 En este caso (niña de 6 años), los TG se encontraron significativamente elevados con un registro de 264 mg/dL.

  • El índice TG/HDL es un método sencillo y económico para evaluar pacientes en riesgo de desarrollar en el futuro, obesidad, dislipidemia, hipertensión arterial y/o síndrome metabólico, además se le considera un marcador secundario de insulinorresistencia.
  • Un valor elevado como en este caso, es un predictor independiente de eventos cardiovasculares futuros.8 Para niños y adolescentes Soutello y otros 9 proponen un valor de referencia de 2,05, mientras que en adultos un índice TG/HDL superior a 3 es un marcador de insulinorresistencia, y valores superiores a 3,5 se consideran como un claro un indicador de predominio de partículas de LDL pequeñas.

Di Bonito y otros concluyen que el índice TG/HDL determina riesgo cardiometabólico, sin diferencias entre varones y mujeres.10 En la población pediátrica el significado clínico y pronóstico de la relación TG/HDLc ha sido estudiado recientemente por Weiss y otros, 11 quienes concluyen que valorar este índice en la adolescencia permite predecir el perfil lipídico pro-aterogénico en la edad adulta, y que además, es independiente del aumento de peso del paciente.

Existe una relación inversa entre el valor de HDLc y la incidencia de enfermedad aterosclerótica. El valor de HDL colesterol bajo ( 6,6 (grado III), como en este caso, eleva 3 veces el riesgo de enfermedad coronaria a futuro.4 Concentraciones elevadas de colesterol y de TG tienden a mantenerse, si no se modifican los hábitos y la forma de alimentación.

Debido a la importancia del concepto de tracking o fenómeno de continuidad, a partir de los 12 años.12 Desde abril de 2015 se aplica en Argentina el Consenso sobre Dislipidemias, elaborado por la Sociedad Argentina de Pediatría, 13 que sugiere solicitar un perfil lipídico entre los 6 y 11 años, o, posteriormente, a los adolescentes a partir de los 17 años.

Sin embargo, se considera oportuno realizar un laboratorio a partir de los 2 años de vida, si se detecta por interrogatorio el consumo sostenido de una dieta altamente aterogénica. La detección de un trastorno lipídico en la infancia, facilita el inicio de un aprendizaje que permita al niño y a la familia, comprender qué le está pasando y qué cambios debe realizar en sus hábitos de vida, para corregirlos, y prevenir así, enfermedades cardiovasculares en la adultez.

Un estudio de laboratorio alterado suele ser una prueba contundente para los padres, que no siempre dimensionan la importancia de los efectos de la alimentación y las consecuencias del consumo de productos ultraprocesados sobre la salud.14 Se concluye que la alimentación inadecuada desde la infancia, es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares.

  1. Se destaca la importancia de realizar un perfil lipídico en niños mayores de 2 años, cuando se detecta el consumo de una dieta aterogénica, dado que el descenso de colesterol HDL tiene relación directa con la alimentación y el estilo de vida.
  2. Un valor inferior a 45 mg/dL es un factor de riesgo, que puede ser modificado.

En este caso, la detección del trastorno lipídico y la comprensión del problema, permitió a los padres asumir una actitud más firme para implementar y ejecutar hábitos saludables. Conflicto de intereses Los autores declaran no tener conflicto de intereses en la realización del estudio.

  1. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1.
  2. Rodríguez Domínguez L, Fernández-Britto J, Díaz Sánchez M, Ruiz Álvarez V, Hernández Hernández H, Herrera Gómez V, et al.
  3. Sobrepeso y dislipidemias en adolescentes.
  4. Rev Cubana Pediatr,2014 ;86(4).
  5. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75312014000400004&lng=es,2.

Expert Panel on Integrated Guidelines for Cardiovascular Health and Risk Reduction in Children and Adolescents: Summary Report. Pediatrics,2011 ;128. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22084329 3. Ascaso J, Carmena R. Importancia de la dislipidemia en la enfermedad cardiovascular: un punto de vista.

Clínica e Investigación en Arteriosclerosis,2015 ;27(6). Disponible en: https://medes.com/publication/105687 4. Socarrás Suárez MM, Bolet Astoviza M. Alimentación saludable y nutrición en las enfermedades cardiovasculares. Rev Cubana Invest Bioméd,2010 ;29(3). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-03002010000300006&lng=es,5.

Barreto-Quintana H, Ferrer-Arocha M, Femández-Britto Rodríguez J, Sierra-Ariza I. Señales aterogénicas tempranas en niños entre 3 y 5 años de un círculo infantil de La Habana. Rev Fac Med,2014 ;62(2). Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-00112014000200003&lng=es 6.

Hoppu U, Isolauri E, Koskinen P, Laitinen K. Diet and blood lipids in 1-4 year-old children. Nutr Metab Cardiovasc Dis,2013 ;23(10). Disponible en: http://www.nmcd-journal.com/article/S0939-4753%2812%2900244-X/fulltext 7. Guerra Cabrera C, Vila Díaz J, Apolinaire Pennini J, Cabrera Romero A, Santana Carballosa I, Almaguer Sabina P.

Factores de riesgo asociados a sobrepeso y obesidad en adolescentes. MediSur,2009 ;7(2). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-897X2009000200004&lng=es 8. Salazar M, Carbajal H, Espeche W, Leiva Sisnieguez C, Balbin E, Dulbecco C, et al.

  1. Relation among the plasma triglyceride/Hight- density lipoprotein cholesterol concentration ratio, insulin resistance, and associated cardio-metabolic risk factors in men and women.
  2. Am J Cardiol,2012 ;109.
  3. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22449634 9.
  4. Soutelo J, Graffigna M, Honfi M, Migliano M, Aranguren M, Proietti A, et al.

Índice triglicéridos/HDL-colesterol: en una población de adolescentes sin factores de riesgo cardiovascular. ALAN,2012 ;62(2). Disponible en: https://www.alanrevista.org/ediciones/2012/2/art-10/ 10. Di Bonito P, Moio N, Scilla C, Cavuto L, Sibilio G, Sanguigno E, et al.

Usefulnes of the hight triglyceride-to-HDL cholesterol ratio to identify cardiometabolic risk factors and preclinical signs of organ damage in outpatients children. Diabetes Care,2012 ;35. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/labs/articles/22040842/ 11. Weiss R, Otvos J, Sinnreich R, Miserez AR, Kark JD.The triglyceride to high-density lipoprotein-cholesterol ratio in adolescence and subsequent weight gain predict nuclear magnetic resonance-measured lipoprotein subclasses in adulthood.

J Pediatr,2011 ;158. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20801459 12. Cuartas S. Hipercolesterolemia en niños y adolescentes: estudio retrospectivo en la práctica ambulatoria. Rev Hosp Niños (Buenos Aires),2014 ;(254). Disponible en: http://revistapediatria.com.ar/wp-content/uploads/2014/08/04-Hipercolesterolemia-N%C2%BA-254.pdf 13.

  • Sociedad Argentina de Pediatría.
  • Consenso sobre manejo de las dislipidemias en Pediatría.
  • Comité de nutrición.
  • Arch Argent Pediatr,2015 ;113(2).
  • Disponible en: http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0325-00752015000200026 14.
  • Cuartas S, Pérez Torre M, Galizzi M.
  • Evaluación del descenso aislado del colesterol HDL como factor de riesgo aterogénico en pacientes pediátricos normopeso.

Rev Arg de Lípidos,2017 ;1(1). Disponible en: http://revistapediatria.com.ar/wp-content/uploads/2014/08/04-Hipercolesterolemia-N%C2%BA-254.pdf Recibido: 27 de junio de 2017. Aprobado: 2 de octubre de 2017. Silvina Cuartas. Grupo Dislipidemias. Institución privada, para la detección, prevención y tratamiento de las dislipidemias infantiles.

¿Cómo se interpreta el índice Aterogenico?

Índice aterogénico = Colesterol total/colesterol HDL Posteriormente, se clasificó de riesgo bajo un índice menor a 4.5, de riesgo moderado de 4.5 a 7 y riesgo alto un índice superior a 7.

¿Qué pasa si tengo 180 de colesterol?

Un colesterol total de 180 a 200 mg/dL (de 10 a 11.1 mmol/l) o menos se considera ideal. Es posible que no sea necesario realizar más exámenes si su colesterol está dentro de los límites normales.

¿Cuál es el valor normal del índice arterial?

Normal: menos de 170 mg/dl. Normal-alto: entre 170 y 199 mg/dl. Alto: por encima de 200 mg/dl.

¿Qué debo hacer para bajar el colesterol y los triglicéridos?

¿Cuál es la mejor manera para disminuir los triglicéridos? – La elección de un estilo de vida saludable es clave:

  • Haz ejercicio con regularidad. Intenta realizar al menos 30 minutos de actividad física la mayoría o todos los días de la semana. El ejercicio regular puede reducir los triglicéridos y aumentar el colesterol “bueno”. Trata de incorporar más actividad física en tus tareas diarias, por ejemplo, subir las escaleras en el trabajo o dar un paseo durante los descansos.
  • Evita el azúcar y los carbohidratos refinados. Los carbohidratos simples, como el azúcar y los alimentos hechos con harina blanca o fructosa, pueden aumentar los triglicéridos.
  • Baja de peso. Si tienes hipertrigliceridemia leve a moderada, concéntrate en reducir las calorías. Las calorías adicionales se convierten en triglicéridos y se almacenan como grasa. Al reducir las calorías, disminuyen los triglicéridos.
  • Elige grasas más saludables. Reemplaza las grasas saturadas que se encuentran en las carnes por grasas más saludables que se encuentran en las plantas, como los aceites de oliva y colza (canola). En lugar de carne roja, prueba pescado rico en ácidos grasos omega-3, como la caballa o el salmón. Evita las grasas trans y los alimentos con aceites o grasas hidrogenadas.
  • Limita la cantidad de alcohol que consumes. El alcohol es alto en calorías y azúcar, y tiene un efecto particularmente fuerte sobre los triglicéridos. Si tienes hipertrigliceridemia grave, evita beber alcohol.
You might be interested:  Que Significa El Diente De Leon

¿Que comer a media mañana para bajar el colesterol?

Jueves – Desayuno: Café o infusión con leche desnatada. Pan con una loncha de jamón york. Pieza de fruta. Media mañana: Café o infusión con leche desnatada. Barrita de cereales. Comida : Ensalada de lentejas con arroz. Dorada al ajillo. Pan. Fruta de temporada.

¿Cuáles son los niveles normales de colesterol y triglicéridos en la sangre?

Normal: menos de 150 mg/dL. Limítrofe alto: 150 a 199 mg/dL. Alto: 200 a 499 mg/dL. Muy alto: 500 mg/dL o superior.

¿Qué es el colesterol malo LDL?

El LDL, o colesterol malo, puede aumentar tu riesgo de enfermedades del corazón, ataques cardíacos y derrames cerebrales. Habla con tu médico si tienes niveles altos de LDL.

¿Cómo afecta el plátano en el colesterol?

¿Cómo afecta el plátano al colesterol? La mayoría de las frutas contienen una baja cantidad de colesterol. El plátano es beneficioso para quienes tienen el colesterol alto, ya que es rico en fibra y potasio, por lo que contribuye a bajar el nivel de azúcar en sangre y la presión arterial.

¿Qué tipo de yogur es bueno para el colesterol alto?

Tengo diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia y hipertrigliceridemia. Tengo prohibidos muchos alimentos. ¿Algún consejo? Pregunta : Soy diabética, hipertensa, tengo el colesterol y los triglicéridos altos y me prohíben muchos alimentos (yogurt natural, queso, chocolate, huevo, dulces de todo tipo) ¿Pueden darme algún consejo? Aurora (Sevilla).

Pregunta : Soy diabética, hipertensa, tengo el colesterol y los triglicéridos altos y me prohíben muchos alimentos (yogurt natural, queso, chocolate, huevo, dulces de todo tipo) ¿Pueden darme algún consejo? Aurora (Sevilla). Respuesta : En caso de hipertrigliceridemia te recomendamos limitar la ingesta de, presente en productos de origen animal como la mantequilla, la grasa de las carnes, los lácteos enteros y en algunos alimentos de origen vegetal como el aceite de coco y de palma, utilizada frecuentemente en productos de panadería y bollería industrial.

Además debes suprimir todo tipo de bebidas alcohólicas y azucaradas. Con respecto a los alimentos que mencionas seleccionaremos:

Yogur natural : Se permite la leche y yogures desnatados, que aportan 0% de materia grasa. Se pueden agregar frutas cortadas en pequeños trozos o cereales no azucarados. Se evitarán los lácteos enteros. Quesos : Se recomiendan quesos bajos en grasas o desnatados. Se evitarán los los quesos curados y semicurados, la crema de leche, nata y helados. Huevos : El consumo recomendado es de 3 huevos enteros a la semana como máximo. Las claras al no contener colesterol ni grasas saturadas pueden consumirse diariamente. Dulces : En caso de hipertrigliceridemia su consumo será esporádico, ya que se deben evitar los azúcares simples (azúcar, miel, bebidas azucaradas y refrescos) y todo tipo de bollería industrial. Chocolate : Su consumo será esporádico y limitado.

Se aconseja aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres cocinadas de forma dietética sin añadir chorizo, tocino u otros embutidos, cereales integrales y sus derivados (pan, arroz, pastas), pescados (blancos y azules). Es preferible seleccionar carnes magras y consumir pescado al menos 3 veces a la semana.

¿Cómo se toma el limón para bajar el colesterol?

La causa más común del colesterol alto es un estilo de vida poco saludable. – El colesterol es un tipo de grasa que se encuentra en el organismo y que es necesario para formar células sanas, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

No obstante, si se tiene demasiado colesterol en el cuerpo, este puede combinarse con otras sustancias en la sangre para formar placa, la cual se pega a las paredes de los vasos sanguíneos y puede provocar enfermedad de las arterias coronarias, según explicó Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Así las cosas, la entidad sin ánimo de lucro explicó que los factores que pueden aumentar el riesgo de tener niveles de colesterol poco sanos incluyen:

Mala alimentación. Comer demasiada grasa saturada o grasas trans puede dar lugar a niveles de colesterol poco sanos. Las grasas saturadas se encuentran en cortes de carne, grasos y productos lácteos no descremados. Las grasas trans por lo general se encuentran en refrigerios empaquetados o postres.

Obesidad. Tener un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más aumenta el riesgo de tener colesterol alto. Falta de ejercicio. El ejercicio ayuda a aumentar el HDL del cuerpo, que es el colesterol “bueno”. Tabaquismo. Fumar cigarrillos puede bajar el nivel de HDL o colesterol “bueno”. Alcohol. Beber demasiado alcohol puede aumentar el nivel de colesterol total. Edad. Incluso los niños pequeños puede tener niveles de colesterol poco sanos, pero es mucho más común en las personas de más de 40. A medida que se envejece, el hígado puede cada vez menos eliminar el colesterol LDL.

Por ello, si tras un examen de sangre se diagnostica colesterol alto, el portal Mejor con Salud reveló que el zumo de limón y jengibre ayuda a reducir los niveles por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes y, para obtener los beneficios, se debe licuar un vaso de agua con el zumo de un limón y dos cucharadas de jengibre rallado.

De todos modos, antes de consumir algún alimento, lo primero que hay que hacer es consultar al médico tratante o a un nutricionista para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues las anteriores recomendaciones no son las indicadas para todas las personas, ya que la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Por su parte, hay otras formas de reducir el colesterol de forma natural e incluyen: 1. Hacer ejercicio: las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.2.

  1. Deja de fumar: a los 20 minutos de haber dejado de fumar, la presión arterial y la frecuencia cardíaca se recuperan del pico inducido por el cigarrillo.
  2. A los tres meses de haber dejado de fumar, la circulación sanguínea y la función pulmonar comienzan a mejorar y dentro de un año de haber dejado de fumar, el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca es la mitad que el de un fumador.3.

Beber alcohol con moderación: para los adultos sanos, esto significa hasta una copa por día para las mujeres de todas las edades y para los hombres mayores de 65 años, y hasta dos copas por día para los hombres menores de 65 años. De todos modos, la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica y por ello lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.

¿Qué nivel de colesterol es preocupante?

Colesterol LDL – Se trata de la principal fuente de acumulación y obstrucción del colesterol en las arterias. De ahí que se le denomine como “malo”. Idealmente, los niveles de colesterol LDL deberían ser inferiores a 100 mg/dl, Si no superan los 100 a 130, no serán preocupantes salvo para aquellos con enfermedades cardíacas o factores de riesgo.

¿Qué cantidad de colesterol es preocupante?

Niveles de colesterol

Nivel de colesterol total Categoría de colesterol total
Entre 100 y 129 mg/dl Casi óptimo
Entre 130 y 159 mg/dl Límite superior del rango normal
Entre 160 y 189 mg/dl Alto
190 mg/dl o más Muy alto

¿Qué nivel de colesterol HDL es preocupante?

Colesterol HDL o colesterol bueno – HDL significa High Density Level (nivel de densidad alto, en castellano). Imagina ahora un vehículo pequeño muy denso, como un balín o un coche pequeño y compacto que empuja a las esponjas. Y es que esa es su función, empujar o “barrer” el colesterol malo hacia el hígado para que lo descomponga y lo expulse.

Colesterol HDL nivel máximo: Por encima de 160 mg/dl ya es alto.Colesterol HDL nivel mínimo: Hay que tener más de 40 mg/dl. Es preocupante cuando se encuentra por debajo de 40 en hombres y de 50 en mujeres.Colesterol HDL nivel óptimo: Superior a 35 mg/dl en el hombre y 40 mg/dl en la mujer.

¿Qué debo hacer para bajar el colesterol y los triglicéridos?

¿Cuál es la mejor manera para disminuir los triglicéridos? – La elección de un estilo de vida saludable es clave:

  • Haz ejercicio con regularidad. Intenta realizar al menos 30 minutos de actividad física la mayoría o todos los días de la semana. El ejercicio regular puede reducir los triglicéridos y aumentar el colesterol “bueno”. Trata de incorporar más actividad física en tus tareas diarias, por ejemplo, subir las escaleras en el trabajo o dar un paseo durante los descansos.
  • Evita el azúcar y los carbohidratos refinados. Los carbohidratos simples, como el azúcar y los alimentos hechos con harina blanca o fructosa, pueden aumentar los triglicéridos.
  • Baja de peso. Si tienes hipertrigliceridemia leve a moderada, concéntrate en reducir las calorías. Las calorías adicionales se convierten en triglicéridos y se almacenan como grasa. Al reducir las calorías, disminuyen los triglicéridos.
  • Elige grasas más saludables. Reemplaza las grasas saturadas que se encuentran en las carnes por grasas más saludables que se encuentran en las plantas, como los aceites de oliva y colza (canola). En lugar de carne roja, prueba pescado rico en ácidos grasos omega-3, como la caballa o el salmón. Evita las grasas trans y los alimentos con aceites o grasas hidrogenadas.
  • Limita la cantidad de alcohol que consumes. El alcohol es alto en calorías y azúcar, y tiene un efecto particularmente fuerte sobre los triglicéridos. Si tienes hipertrigliceridemia grave, evita beber alcohol.

¿Cuál es el valor normal del índice arterial?

Normal: menos de 170 mg/dl. Normal-alto: entre 170 y 199 mg/dl. Alto: por encima de 200 mg/dl.

¿Cuáles son los valores normales de colesterol en sangre?

Niveles de colesterol

Nivel de colesterol total Categoría de colesterol total
Menos de 200 mg/dl Deseable
Entre 200 y 239 mg/dl Límite superior del rango normal
240 mg/dl o más Alto
Nivel de colesterol LDL Categoría de colesterol LDL

¿Qué es el colesterol malo LDL?

El LDL, o colesterol malo, puede aumentar tu riesgo de enfermedades del corazón, ataques cardíacos y derrames cerebrales. Habla con tu médico si tienes niveles altos de LDL.